Si tu iPod Classic sigue encendiendo y mantiene la batería, hay buenas razones para conservarlo. El mío lo saqué del cajón el año pasado cuando me cansé de que el teléfono se me muriera a mitad del camino en un viaje largo, y honestamente el atractivo es real: sin notificaciones interrumpiendo un podcast, sin la tentación de revisar mensajes, y simplemente funciona sin necesidad de WiFi ni conexión de datos. El mundo de los reproductores dedicados es pequeño pero existe, y tienes un dispositivo que ya pagaste y que funciona. Si vale la pena el espacio del cajón depende de si realmente lo usarías, pero si alguna vez haces viajes largos o quieres un descanso de tu teléfono, un iPod que funcione es mejor que la mayoría de las alternativas solo por streaming que hay por ahí.