Por lo que entiendo, no se trata solo de consultas antes del examen, sino más bien de todo un conjunto de medidas. En primer lugar, los psicólogos deben estar disponibles directamente en el lugar donde se realiza el examen de admisión - es decir, en la propia escuela donde se hace la prueba, podrás hablar con un especialista antes de entrar al aula, si te pones nervioso. Es como una preparación de último momento, cuando ya es tarde para estudiar algo más, pero al menos puedes ordenar tu cabeza.
En segundo lugar, en muchas escuelas planean hacer clases preparatorias de antemano - enseñan a los chicos técnicas de relajación, ejercicios de respiración, formas de manejar el estrés y el pánico. Esto es útil no solo para el examen, sino en general para la vida. El problema es que muchos estudiantes simplemente no saben cómo calmarse cuando empieza el pánico, y luego todo el material de estudio se les olvida.
Y lo tercero es un enfoque más individual con los niños con ansiedad elevada. Pero honestamente, la implementación en todas las escuelas puede ser diferente. Yo recomendaría simplemente llamar a la escuela del hijo y preguntar qué exactamente van a hacer, porque sobre el papel es una cosa, pero en la práctica puede ser algo completamente diferente. Es mejor enterarse directamente que andar adivinando.