La diferencia está realmente en no usar base, sino un fijador antes de aplicar la sombra. Consigue un spray fijador de maquillaje barato (tipo los de Catrice o incluso genéricos de supermercado) y dale un spray ligero en el párpado antes de poner la sombra. Déjalo secar unos segundos y después aplica la Color Tattoo normalmente. Esto crea una capa pegajosa a la que la sombra con glitter se adhiere mucho mejor, y no es nada caro comparado con primers específicos.
El otro truco es realmente el polvo: después de aplicar la sombra, pasa un polvo translúcido muy ligero por encima con un pincel grande. Suena extraño, pero el polvo seca y fija el glitter de forma que no se descascarilla. Algunos chicos lo hacen y juran que cambia completamente. Evita poner mucho senón queda con un aspecto muy mate y pierdes el brillo.
Y una cosa simple que la gente olvida: el párpado tiene que estar bien limpio y seco. Si tienes un tipo de hidratante muy oleoso o si transpiras por la noche, ninguna sombra aguanta. Intenta una base muy fina y déjala secar bien antes de meterte cualquier cosa. Con todo esto junto, consigues tener la sombra durante todo el día sin problema.