No des por sentado que funciona como las bases de datos de ADN humano donde comparas el perfil de un sospechoso con evidencia: el cotejo de ADN de perros es mucho menos preciso porque hay una enorme variación genética dentro de las razas y básicamente estás solo acotando posibilidades en lugar de obtener una coincidencia definitiva. El valor real sería más circunstancial: si se encuentra pelo o saliva de un perro en la escena del crimen, cotejarla con un perro registrado podría ayudar a ubicar al dueño allí, o al menos dar a los investigadores una pista que vale la pena seguir. La parte complicada es que solo funciona si el dueño del perro ha registrado su ADN (lo cual plantea preguntas sobre quién haría eso voluntariamente y si sería legalmente aplicable), y igual necesitarías otra evidencia para probar realmente la culpabilidad. ¿Es esto sobre un caso específico que leíste, o más bien el concepto general?