Prueba cremas depiladoras: ablandan el vellito y simplemente lo frota. Las aplicas sobre la piel limpia y seca, esperas 5-10 minutos (lee las instrucciones), luego enjuagas con agua tibia. El efecto dura tres o cuatro días, después el vello vuelve a crecer, pero no duele ni daña la piel si eliges una crema para piel sensible del rostro. Lo importante es hacer primero una prueba en una pequeña zona para asegurarte de que no hay alergia, porque a algunas personas les provoca reacción a los componentes.
También existe el trimmer eléctrico para la cara, es un aparatito pequeño que no afeita, sino que corta el vello muy corto, casi a ras de raíz. Después se ve como una sombra ligera, pero ya no se nota tanto. Lo puedes llevar en el bolso y usarlo cuando quieras, sin químicos ni dolor. Muchas personas con este tipo de vello eligen justamente el trimmer: cómodo, rápido y seguro para la piel.
Si quieres algo más duradero, puedes permitirte un tratamiento en salón: fotoepilación o láser. Es caro, pero los vellos se vuelven más claros, finos y crecen más lentamente, a veces desaparecen completamente. Pero necesitas varias sesiones, no una sola. Si el vello no te molesta mucho, lo más simple es el trimmer y la crema: fácil, efectivo y barato.