Ser transparente sobre la naturaleza temporal del contrato desde el principio quita mucho peso al asunto. En entrevistas, no necesitas esperar a que pregunten - trae el tema de forma natural cuando repases tu historial laboral reciente. Algo como "He estado tomando contratos en tech y marketing, lo que me ha dado exposición a un montón de compañías y proyectos diferentes" lo presenta como una elección tuya en lugar de algo que te pasó. Muestra que entiendes el panorama y que no estás a la defensiva al respecto.
En tu CV, etiquetar claramente como posiciones "por contrato" o "temporales" importa menos que mostrar qué lograste realmente en cada una. Los reclutadores se importan mucho más por el impacto que tuviste que por el tipo de empleo. Si puedes señalar resultados específicos - campañas lanzadas, features desarrollados, métricas mejoradas - queda obvio que fue trabajo real, no posiciones relleno mientras buscabas algo mejor. El ángulo de progresión también funciona si puedes demostrar que fuiste asumiendo roles cada vez más complejos u orientados al liderazgo a lo largo de esos contratos, pero honestamente el trabajo en sí es lo que lo vende.
Una cosa que vale la pena considerar: si la mayoría de tus roles han sido a corto plazo, mezclar uno o dos contratos más largos (aunque sea a tiempo parcial o especializado) puede ayudar a equilibrar la narrativa. Pero no lo fuerces. La verdadera pista en una entrevista no es la duración del contrato - es si puedes explicar por qué cada rol importó y qué aprendiste. Eso es lo que realmente detiene la narrativa de "job-hopping" de raíz.