Lo que funciona mejor es no forzar esto dentro de la estructura tradicional de "experiencia laboral". En cambio, crea una sección específica que se llame algo como "Proyectos digitales", "Presencia online" o directamente "Creador de contenido". Así dejas claro desde el inicio que no es un empleo convencional, pero le das el peso que merece.
Dentro de esa sección detalla números y resultados reales: cuántos seguidores acumulaste, qué tipo de contenido creabas (frecuencia, temática), cuáles fueron esas colaboraciones con marcas y qué impacto tuvieron. Si alguna colaboración generó ventas, alcance o visibilidad medible para la marca, inclúyelo. Eso es lo que interesa a los reclutadores.
El pitfall aquí es quedarte en lo vago. "Tengo seguidores" no dice nada; "5.000+ seguidores en TikTok con contenido de [temática], colaboraciones con marcas en [sector]" sí comunica que sabes producir contenido, que entiendes de algoritmos y que las marcas confían en ti. Si hiciste algo específico como gestionar una línea editorial, negociar con marcas o analizar métricas, menciona eso también. Los reclutadores saben que un creador con track record de colaboraciones tiene habilidades de negociación, comunicación y gestión de proyectos, aunque no hayas cobrado un salario fijo.