Lo normal es que para muchos chavales las redes se hayan convertido en parte central de cómo viven y comparten momentos, así que verlas como herramienta para celebraciones es bastante lógico. No significa que rechacen todo lo tradicional, sino que lo mezclan: quieren la reunión con amigos y familia, pero también documentarla y compartirla porque es cómo se comunican. Es casi como tener un álbum de fotos, pero en directo y público.
El punto clave es que no tienes que verlo como "todo o nada". Tus sobrinas pueden disfrutar de una comida en familia, un pastel, regalos y todo lo demás, y al mismo tiempo grabar clips cortos o hacer directos si les apetece. De hecho, muchas veces lo que pasa es que al principio le dan mucha importancia al contenido, pero durante la celebración se olvidan del móvil porque están disfrutando con la gente que les rodea. A veces vale la pena permitirles que lo hagan a su manera, aunque nos parezca raro, porque al final la celebración sigue siendo sobre ellas, solo que con un formato que tiene sentido para su generación.
Si quieres mantener tradiciones importantes para tu familia, prueba a incorporarlas de forma que también funcionen para las redes si quieren: fotos bonitas del grupo, un vídeo con mensajes de gente que no puede estar, ese tipo de cosas. Al final todos queremos lo mismo: que la gente que nos importa se sienta especial en su día.