El calor y la humedad de la costa son brutales para cualquier rímel, la verdad. Lo que funciona de verdad es la combinación de técnicas antes de aplicar el producto. Primero, asegúrate de que las pestañas estén completamente secas y sin grasa, porque aunque parezca que están limpias, cualquier residuo de crema hidratante o aceite facial las sabotea. Aplica un polvo translúcido muy ligero sobre las pestañas con una brocha finita antes del rímel, eso absorbe la humedad que se acumula durante el día.
Luego viene lo importante: usa dos capas muy finitas de rímel en lugar de una gruesa. La gente siempre cree que aplicar más producto va a durar más, pero es al revés. Una capa fina se seca rápido y aguanta mejor, y la segunda capa encima fija todo sin crear ese peso que al final se corre con el sudor y la humedad. Deja secar bien entre capas, espera unos 30 segundos sin prisa.
Y último consejo: sellar con un spray fijador transparente para maquillaje después de terminar todo. No es lo mismo que un primer, es literalmente un sellado final que impermeabiliza. Si el de Maybelline sigue sin funcionar incluso con estos pasos, prueba con otro rímel de otra marca porque a veces algunos productos simplemente no trabajan bien con tu tipo de piel, aunque sean "a prueba de agua". A veces es solo química corporal.