No empieces por intentar demostrar que exagera o que es pereza, ese es el camino directo para que pierda la confianza en ti y se ponga defensiva. Lo que funciona mejor es hacer preguntas específicas y dejarla responder sin interrupciones. "¿Qué es exactamente lo que te empeora? ¿Es el ruido, tener mucha gente, hablar en clase?" Así entiendes si es ansiedad real o algo más simple que se puede resolver, como un sitio más tranquilo en el aula o cambiar de grupo.
El punto es que a los 14 años muchos chicos tienen dificultades legítimas con lo presencial - para algunos es realmente ansiedad o sensibilidad sensorial, para otros es socialmente complicado - y en otros casos es una mezcla de todo con una dosis de "no tengo ganas de levantarme temprano". Todo esto puede ser verdad al mismo tiempo. Si ella consigue estar online sin problemas, eso ya te da una pista: quizá no sea pereza total, porque online también necesita disciplina.
Pídele a la escuela que consideren un plan a medio camino - quizá dos días presenciales y tres online, o un período experimental - mientras investigan mejor con un profesional si hay problemas de salud mental. Y mientras tanto, escúchala sin juzgar. Cuando una chica siente que realmente fue escuchada, es mucho más fácil después tener conversas difíciles o establecer límites que ella respeta. Si es solo pereza, ella misma va a dar señales de ello cuando vea que lo tomas en serio y que hay pasos reales que dar.