No uses productos muy abrasivos o ácidos fuertes directamente en el quemador porque puede dañar el acabado, principalmente si es de aluminio. La gente tiene razón con el bicarbonato, pero lo que mucha gente se olvida es que necesitas dejarlo en remojo de verdad, tipo unas 2 horas o incluso de un día para otro si está muy quemado, porque media hora nomás no resuelve si hay mucho residuo acumulado. Después frotas con una esponja del lado suave o un cepillo de dientes viejo, y para la suciedad que resiste de verdad, una pasta hecha con bicarbonato y agua funciona de maravilla - funciona porque la abrasión es suave pero efectiva.