Lo que realmente ayuda es crear un sistema: escribes la ecuación, identificas a, b y c en una esquinita de la hoja (tipo destacado con una caja), después calculas solo el discriminante (b² - 4ac) como un paso aislado antes de tocar la raíz cuadrada.
Cuando el discriminante está calculado, la fórmula final es menos intimidante porque ya tienes un número concreto ahí.
Y sí, dibujar la parábola ayuda bastante a darle sentido al porqué de haber dos soluciones, una o ninguna - verlo geométricamente cambia de verdad la forma en que entiendes el álgebra.