La clave está en que puedes manipular los interruptores *antes* de entrar a la pieza, no solo cuando estés dentro. La mayoría de la gente se bloquea pensando que tiene que entrar, probar los interruptores y ya, pero en realidad el tiempo que pases fuera es parte de la solución.
Esto es lo que haces: enciende el primer interruptor y déjalo así durante unos minutos (5-10 minutos vale). Luego lo apagas. El segundo interruptor lo dejas encendido. El tercero no lo tocas. Ahora entras a la pieza una sola vez y observas tres cosas: si la bombilla está encendida (es el interruptor 2), si está apagada pero caliente al tacto (es el interruptor 1, porque estuvo encendida un rato), o si está apagada y fría (es el interruptor 3). Con eso resuelves cuál es cuál sin necesidad de entrar varias veces.
El truco es que la bombilla incandescente mantiene el calor un tiempo después de apagarse, así que puedes usar eso como información adicional. Es un acertijo clásico precisamente porque juega con esa suposición errónea de que solo puedes actuar dentro de la pieza.