Lo mejor es agrupar los algoritmos según lo que realmente hacen - por ejemplo, todos los que arreglan la capa superior juntos, todas las rotaciones de esquinas en otro grupo - en lugar de intentar memorizarlos como secuencias al azar. Una vez que ves el patrón en lo que cada algoritmo logra, naturalmente recordarás cuál usar cuando lo necesites. Escribirlos ayuda, pero practicar físicamente cada uno aisladamente hasta que tus dedos recuerden los movimientos es lo que realmente se graba; la memoria muscular supera a leer apuntes siempre. Algunos encuentran útil ponerles nombres tontos a los algoritmos o asociarlos con canciones, lo que suena a truco pero honestamente funciona para un montón de solucionadores.