Ambos comportamientos son bastante normales en hámsters enanos, especialmente el de correr en la rueda, ya que son animalitos naturalmente activos y necesitan muchísimo ejercicio durante la noche. El acopio de comida es básicamente instintivo en ellos, así que tampoco hay de qué preocuparse.
Dicho esto, el estrés puede manifestarse como *correr excesivamente* en la rueda combinado con otros signos como morder los barrotes, comportamiento agresivo o negarse a comer de su reserva. Si tu hámster se ve saludable en general, come regularmente y parece curioso cuando estás cerca, probablemente solo esté siendo un hámster típico. Asegúrate de que su rueda mida al menos 6,5 pulgadas (cuanto más grande, mejor), que su jaula tenga suficiente sustrato para hacer túneles y que tenga escondites: esas son las cosas principales que los mantienen contentos.