El estornudo frecuente en una rata no es normal, aunque el comportamiento parezca habitual. Las ratas son realmente sensibles al polvo y a los olores, así que la cama es lo primero en lo que deberías fijarte. Intenta cambiarla por una más suave e hipoalergénica (por ejemplo, aserrín de álamo o papel), y asegúrate de que no haya olores fuertes de amoníaco en la jaula por el material sucio. Pero si el estornudo continúa después de cambiar la cama, podría ser un signo de infección respiratoria.
Las enfermedades respiratorias en ratas domésticas son un problema bastante común, y el estornudo por las mañanas especialmente suele indicar exactamente eso. En las primeras etapas, la rata puede parecer saludable, pero la infección progresa gradualmente. Además del estornudo, fíjate en si hay secreciones nasales u oculares, sibilancias al respirar, apatía. Si los síntomas persisten más de una semana o aparecen otros signos, necesitas consultar con un veterinario, preferiblemente uno que trabaje con roedores - no todas las clínicas veterinarias tienen experiencia con ratas.
Mientras esperas la cita, revisa las condiciones de la jaula: ¿hay suficiente ventilación, hay corrientes de aire, cuál es la humedad? El aire seco también irrita las vías respiratorias. Mantén la jaula limpia, cambia la cama más frecuentemente de lo habitual. Si se trata de una infección, empezar el tratamiento cuanto antes es mejor para el pronóstico.