El problema es más profundo de lo que parece. Abrir ventanas ayuda, pero si la humedad persiste es porque hay infiltración o condensación seria. Primero, verifica si el agua viene de fuera (infiltración en los cimientos, teja rota, canaleta tapada) o si es condensación interior (falta de ventilación, aislamiento débil). Las casas antiguas suelen tener problemas en las bases - el agua sube por las paredes por capilaridad. Si las paredes quedan húmedas cerca del suelo y la humedad sube hasta cierta altura, es eso. Quita la pintura descascarada con una rasqueta, deja que las paredes se sequen bien (puede llevar semanas) y después pinta con pintura anti-moho o pintura de silicato que deja que la pared respire.
Si es condensación (espejos del dormitorio emañados, moho en las esquinas), necesitas mejor circulación de aire - extractor en la cocina, ventilación en el dormitorio. Los deshumidificadores ayudan temporalmente pero no resuelven. Lo ideal es crear flujo de aire, abrir ventanas en lados opuestos y evitar secar ropa dentro de casa. Si la casa está muy cerrada en invierno, tienes que arriesgarte - es peor dejar ventilar con frío que tener moho permanente.
En cuanto a la solución seria, vale la pena investigar los cimientos y los revestimientos exteriores. Si las goteras vienen realmente de fuera, ninguna pintura resuelve - tienes que tapar el origen. A veces es tan simple como limpiar la canaleta o reparar una teja. Después, si decides hacer un tratamiento más robusto, existen inyecciones de resina en las paredes para cortar la humedad ascendente, pero es más caro. Empieza por lo básico: verifica infiltraciones, mejora ventilación, deja secar y repinta con material adecuado.