El problema del teléfono es real - la gente que de verdad lee ha entendido que no se trata de encontrar tiempo, sino de crear un espacio físico donde el celular simplemente no esté. No en el bolsillo, no en la mesa, en otro lado. Yo he notado que cuando leo en lugares específicos - tipo en el sofá con una manta, o en una esquina de la casa - el cerebro automáticamente entra en modo lectura y ni siquiera me dan ganas de revisar las notificaciones.
Con el tema de los 24 libros, depende mucho de qué lees y cuánto tiempo libre tengas. Si son libros densos o largos, está perfecto leer uno cada dos meses sin sentirte una fracasada. Más que el número, lo que funciona es tener siempre un libro en curso - no esperes a terminar uno para empezar el siguiente, porque a lo mejor mientras pasan dos semanas. Yo siempre tengo dos o tres cosas abiertas al mismo tiempo, así que si me aburro de un estilo (digamos, narrativa densa) cambio a algo más ligero.
Otra cosa: lee lo que de verdad te interesa, no lo que "deberías" leer. Si odias el género negro no empieces un thriller porque lo recomendó todo el mundo, porque si no después de tres páginas lo dejas. ¿Cuántas horas a la semana puedes dedicarle realísticamente? Eso te ayuda a entender si veinticuatro es el número correcto para ti.