Con 400 metros cuadrados conviene pasar a un cortacésped motorizado, si no te destrozas la espalda por nada. Entre las tres opciones, la que funciona a batería es la que te recomiendo si el césped está todo en una zona sin obstáculos raros. Los cortacéspedes modernos a batería tienen autonomía más que suficiente para 400 metros cuadrados, se recargan rápido, cero mantenimiento y el ruido es prácticamente inexistente. La desventaja es el costo inicial, pero si ya tienes otras herramientas con la misma batería (como desbrozadora o soplador) al menos amortiguas la inversión.
La gasolina es un rollo: tienes que encenderlo cada vez, contamina, huele mal, produce un montón de decibelios. Está bien si tienes una huerta agrícola, no para un césped residencial. El cable es aún peor porque no puedes ir a todas partes, el cable se enreda, corres el riesgo de cortarlo y además te cansa porque lo arrastras. La única situación donde el cable tiene sentido es si el césped es pequeño o si lo usas tipo una vez al año.
Yo en clínica veo gente que ha hecho esta elección y la mayoría de propietarios con batería está contenta, especialmente en verano cuando el corte es frecuente. Si quieres ahorrar un poco al principio, al menos coge uno a batería aunque sea menos de marca, en lugar de gastar más en gasolina. Entre las marcas principales está bien Husqvarna, Makita, Worx, DeWalt. No necesitas algo profesional de verdadero profesional para un césped residencial.