El verdadero lastre de costos en un viaje de costa a costa suele ser el alojamiento, así que aquí va algo que no siempre se menciona: considera mezclar moteles baratos con camping o quedarte con amigos si conoces a alguien en la ruta. El camping puede costarte unos $15-30 la noche en muchos lugares, versus $50-80+ en un motel económico. Apps como iExit te permiten ver qué hay disponible justo en la salida de la autopista, así no andas desesperado buscando a la noche. También podrías considerar hospedarte un poco fuera de las rutas principales - a veces pueblos pequeños a 20-30 minutos de la interestatal tienen alojamiento mucho más barato que los lugares justo en la I-80 o la I-40.
La comida es tu otra gran fuga de dinero. Comer en restaurantes se te va rápido, así que parar en tiendas de abarrotes por snacks, sándwiches y desayunos te ahorra un montón. Una nevera portátil no ocupa mucho espacio y te deja hacer sándwiches en el auto o en las áreas de descanso. Y sí, tu ruta importa para el combustible, pero ya que tu sedán es bastante eficiente, lo importante de verdad es no retroceder - manejar una ruta bastante directa te gana más que perseguir gasolina un poco más barata a 200 millas de tu camino.
Una cosa que vale la pena considerar: ¿cuál es tu cronograma real? Si eres flexible y puedes tomar un día o dos más, puedes apuntar a las gasolineras más baratas en lugar de meter 600 millas al día y necesitar combustible más caro y conveniente. ¿Qué tan fijo es tu horario para el próximo verano?