No intentes atravesarlo en dos días largos esperando que duerman la mayor parte del camino; eso es una receta para el desastre. Divide el viaje en tramos de manejo de máximo 5-6 horas, detente cada par de horas para estirar las piernas y paradas al baño, y planifica tus hospedajes nocturnos cerca de lugares que realmente les gustaría visitar (no solo lo que sea más barato).
Para la ruta en sí, la I-75 hacia el sur es bastante directa y tiene un montón de áreas de descanso, aunque se pone aburrida rápido para los niños. Incluye algunos desvíos, como el Acuario de Georgia en Atlanta o manantiales naturales en Florida, e infórmales sobre estas paradas con anticipación para que tengan algo que esperar. Lleva una rotación de juguetes nuevos pequeños, libros o juegos de tableta que no hayan visto antes, y honestamente los refrigerios son tu aliado aunque signifique más paradas al baño. Hospedarse en lugares con piscinas ayuda a que gasten energía, y dejar que elijan una parada para comer por día les da algo de control sobre el viaje.