Lo principal es que no te obsesiones buscando el pincel perfecto, eso es un callejón sin salida. Después de medio año ya deberías haber notado que el problema no está en la herramienta en sí, sino en cómo configurarla. Un pincel redondo estándar con los parámetros correctos pinta igual de bien que los paquetes descargados caros. Intenta experimentar con la pestaña Shape Dynamics - ahí ajustas cómo cambia el tamaño del pincel dependiendo de la presión del lápiz, del ángulo de inclinación de la tableta. Añade Color Dynamics si quieres que los tonos cambien un poco mientras dibujas. Eso hará que los trazos se vean mucho más vivos.
En cuanto a los pinceles descargados - sí, algunos paquetes son realmente buenos, pero a menudo son simplemente versiones "ya hechas" de esos mismos ajustes que tú mismo puedes hacer en unos minutos. La cosa es que cada artista dibuja a su manera: a algunos les hace falta un difuminado suave para modelar caras, a otros al contrario transiciones duras para texturas. No existe un pincel universal, pero sí hay un método universal - crear un pincel para ti.
Photoshop aquí funciona perfectamente, no necesitas cambiar a otro software por eso. Si alguna vez pruebas Procreate o Clip Studio Paint - ahí los pinceles son realmente bonitos y más cómodos en cuanto a interfaz, pero es una cuestión de comodidad, no de una diferencia fundamental. Dedica una semana a estudiar los ajustes y los retratos se verán mucho más naturales.