Con tus viajes de 150 - 200 km en realidad estás bien, porque no estás constantemente pensando en la autonomía - solo que en invierno es posible que tengas que cargar más a menudo de lo que crees. Lo que mucha gente olvida: no se trata solo del frío, sino también de la calefacción y la ventilación, que consumen bastante la batería, además de que la batería en sí misma da menos energía cuando hace frío. Con 20 - 40% menos de autonomía (dependiendo de lo frío que sea y de cuánto calefacciones) realísticamente llegas a 300 - 400 km en invierno, lo cual para tus distancias sigue siendo suficiente - lo importante es solo que no calcules demasiado ajustado y quizá conozcas una estación de carga a mitad de camino, por si acaso algo sale mal.