El concesionario no anda completamente equivocado, pero sí que anda jugando un poco con las palabras. Las baterías de los vehículos eléctricos modernos están diseñadas para durar más que la mayoría de los períodos de propiedad de un coche, pero "lifetime" se vuelve borroso dependiendo de lo que entiendas por eso. La mayoría de las baterías se degradan gradualmente en lugar de simplemente fallar un día. Probablemente verás que la batería mantiene entre el 80-90% de su capacidad original después de 8-10 años, lo que la mayoría de los propietarios ni notarán en el uso diario. La pregunta real es si esa velocidad de carga más lenta o ese rango ligeramente menor te molesta lo suficiente como para justificar un reemplazo.
Los datos del mundo real de los primeros adoptantes de vehículos eléctricos sugieren que la mayoría de las baterías siguen funcionando bien a 150,000 millas o más. Sí que existen historias de gente que necesitó reemplazos en esa ventana de 8-10 años, pero generalmente son casos atípicos que lidiaron con problemas específicos - climas extremos, carga rápida constante, defectos de fabricación. La gran mayoría llega bien más allá de eso sin problemas importantes. Lo que importa es que la degradación tiende a ser gradual y predecible, no un acantilado repentino.
En cuanto a los costos de reemplazo, ahí es donde se pone turbio porque los precios varían muchísimo dependiendo del coche y de cuándo estés comprando. Hace una década, los reemplazos de baterías podían costar $5,000-$15,000 o más, pero los precios han bajado conforme la producción escala. Si estás mirando un coche bajo garantía, la mayoría de los fabricantes cubren la batería durante ocho años aproximadamente de todas formas, lo que quita presión. Me enfocaría más en elegir un modelo con buenas reseñas de durabilidad en el mundo real y cobertura de garantía decente que en preocuparme demasiado por un reemplazo que tal vez nunca ocurra.