Andy Burnham, alcalde de Mánchester, lanzó una campaña destacando cómo la gente con auriculares puestos no es consciente de su entorno en el transporte público - se pierden a los carteristas, no notan comportamientos agresivos, o simplemente están desconectados de lo que pasa a su alrededor. La idea es que estar enchufado te convierte en un blanco más fácil y reduces tu capacidad de reaccionar ante un peligro real, así que básicamente intentaba que la gente estuviera más alerta. Es menos sobre castigar a la gente y más sobre concienciación, aunque muchos viajeros pensaron que todo aquello era un poco excesivo considerando que la mayoría de la gente solo quiere un poco de paz y tranquilidad en su viaje.