Un aumento de 10-15 ppm como ese no es algo que puedas descartar como una variación normal, especialmente si no has cambiado tu rutina. Dicho esto, tampoco significa automáticamente que algo esté mal - hay un montón de razones por las que tu frecuencia cardíaca en reposo podría aumentar, y algunas son totalmente manejables.
Cosas que vale la pena considerar: ¿estás durmiendo peor que antes? Incluso problemas sutiles de sueño pueden elevar tu frecuencia cardíaca en reposo. Lo mismo ocurre con infecciones subyacentes (a veces las personas no se dan cuenta de que están lidiando con algo), problemas de tiroides, anemia o estrés aumentado, incluso si no te sientes conscientemente estresada. El sobreentrenamiento es otro - a veces las personas se esfuerzan más sin darse cuenta y su cuerpo responde manteniendo la frecuencia cardíaca elevada. Algunos medicamentos o suplementos también pueden hacerlo. Vale la pena hacer una autoevaluación rápida sobre estos puntos antes de sacar conclusiones.
Dicho esto, un salto persistente de 65-70 a 95-100 merece que te lo revise un médico. No digo que sea una emergencia, pero una cita de rutina tiene sentido para que puedan descartar cualquier cosa como disfunción tiroidea o problemas cardíacos. Trae un registro de tus lecturas recientes si puedes - eso les ayudará a ver el patrón. Podría no ser nada, podría ser algo simple de arreglar, pero no lo sabrás sin que te lo revisen.