El consumo teórico es más bajo, eso es verdad, pero hay que ser honesto: el ahorro real depende mucho de cómo uses el aire acondicionado.
Un inverter funciona de verdad porque el compresor no está siempre encendiéndose y apagándose (lo que gasta un montón de energía cada vez que arranca). En lugar de eso, ajusta la velocidad según sea necesario, manteniendo la temperatura estable con menos picos de consumo. En la práctica, quien tiene el aire encendido 8+ horas al día suele ver la diferencia en la factura después de unos meses. Ahora, si solo lo enciendes por la noche o en días muy calurosos, la diferencia puede ser más discreta. Mi conocimiento viene de escuchar a gente que hizo ese cambio y la mayoría dice que compensa, pero siempre hay alguien que no notó gran diferencia.
Otras cosas que importan: un aire antiguo de ventana tiende a perder aire por las grietas, así que cambiarlo por un inverter moderno (incluso uno de pared baratillo) ya ahorra energía solo por no estar tan deteriorado. Pero antes de decidir, verificaría bien la instalación; un aire bien montado hace una diferencia enorme. Y si la factura de luz es pesada por otras razones (nevera vieja, ducha eléctrica demasiado tiempo encendida), el aire solo no va a resolver. Dicho esto, si estás considerando cambiar de todas formas, un inverter es la opción más inteligente.