El cansancio por videollamadas es totalmente real - los investigadores han encontrado que la simulación constante de contacto visual, la demora en las conversaciones y verte a ti misma en la pantalla crean una tensión cognitiva y emocional genuina que es diferente de la interacción presencial. Ese tipo de agotamiento puede absolutamente empeorar la depresión ya que ya estás lidiando con energía mental agotada, y cuando estás desgastada así, tu cerebro tiene menos capacidad para combatir las cosas más pesadas. Seis o siete horas al día es mucho, así que vale la pena intentar algunas cosas concretas como apagar la vista de ti misma, tomar descansos reales alejándote de la pantalla, o incluso simplemente preguntar si algunas reuniones podrían ser solo de audio. Que tus síntomas se agraven no significa que estés buscando excusas - el cansancio y la depresión probablemente se están alimentando el uno al otro.