El punto crítico es probablemente que tus padres todavía asocian el trabajo remoto con la idea de andar todo el día en pijama. Podrías simplemente contarles cómo es un día normal - levantarse a la misma hora, conectarse, reuniones, descansos, fin de la jornada. En mi caso, en la soldadura te das cuenta directamente cuando alguien no está concentrado; en el home office es igual, solo que el jefe no te ve. Eso no hace que el trabajo valga menos, y siendo honesto, muchas veces soy más productivo en casa porque puedo concentrarme mejor.