Según tengo entendido, lo que realmente destaca aquí es la brecha entre lo que dice la ley y cómo se aplica en la práctica. Sí, la legislación pasó en 2024 y es real - las plataformas tienen que hacer verificación de edad - pero la aplicación práctica es más complicada de lo que suena en la ley. Estamos en 2026 ahora y la mayoría de las plataformas grandes han introducido alguna forma de verificación de edad, aunque varía bastante (desde cosas bastante básicas como subir una cédula de identidad hasta cosas que honestamente no son tan confiables). El gobierno básicamente le pasó el problema a las empresas tecnológicas y les dijo "ahora es responsabilidad de ustedes", lo que significa que no hay un estándar unificado entre diferentes aplicaciones.
Lo que hace que todo esto sea confuso, como dijiste, es exactamente lo que notaste. El gobierno estaba básicamente diciendo "no estamos 100% seguros de que esto cause daño, pero lo hacemos igual porque existen riesgos". Eso no es necesariamente un razonamiento incorrecto - muchas políticas se implementan por precaución en lugar de prueba definitiva - pero no fueron transparentes sobre que ese era su razonamiento real. Lo presentaron como si la ciencia fuera más clara de lo que ellos mismos admitieron que era. Es uno de esos casos donde la política podría ser defendible pero el mensaje fue al revés.
La otra complicación es que la prohibición en realidad no detiene a los adolescentes determinados. VPNs, cuentas falsas, usar los dispositivos de hermanos mayores - todo eso sigue funcionando. Entonces es más una política de crear fricción que una prohibición real en la práctica. Si esa fricción realmente hace algo significativo por el bienestar mental sigue siendo bastante incierto, lo que te trae de vuelta a la confusión original sobre por qué insistieron tanto sin evidencia más clara.