Tuve un hámster hace años y pasó por algo parecido: de repente se volvió apático y rechazaba la comida. Lo que aprendí es que cuando un hámster se comporta así de forma brusca, casi siempre hay algo físico detrás, no es cosa de capricho. Los hámsters sirios son bastante propensos a problemas digestivos, infecciones respiratorias y hasta tumores conforme envejecen, y los síntomas son justo esos: letargo y pérdida de apetito.
Lo primero que necesitas es llevarlo a un veterinario especializado en roedores lo antes posible. No es algo que pueda esperar mucho porque se deshidratan rápidamente cuando dejan de comer. Mientras tanto, revisa bien la jaula: que no haya cambios bruscos de temperatura (los hámsters son sensibles al calor y al frío), que esté en un lugar tranquilo y sin corrientes de aire. Intenta ofrecerle comida blanda o húmeda como zanahoria rallada o un poco de manzana para ver si eso lo anima, pero honestamente, sin saber qué causa el problema es difícil hacer mucho más desde casa.
A los 8 meses un hámster sirio no está exactamente viejo pero ya tiene una edad donde las cosas pueden empezar a fallar. La veterinaria será tu mejor aliada aquí porque puede hacer un diagnóstico real. Si esperas demasiado, aunque sea algo tratable al principio, puede complicarse. Es una situación que requiere atención profesional bastante urgente.