La mayoría de edificios de los 80 necesitan trabajo en instalaciones eléctricas, climatización y conectividad, que son justamente lo que un coworking exige, así que sí va a haber inversión fuerte ahí. Los permisos dependen de tu ayuntamiento y de si cambias el uso de suelo (de residencial a comercial, por ejemplo), lo cual casi siempre requiere licencia de actividad y reforma de accesibilidad. Lo que te recomendaría es hacer un diagnóstico técnico honesto antes de decidir nada - un arquitecto te dirá qué está roto, cuánto cuesta arreglarlo y si la estructura aguanta lo que necesitas. Dicho esto, un coworking en el centro sí puede ser viable si el barrio tiene demanda y los números cuadran, pero todo depende de qué tan deteriorado esté el inmueble y cuánto tengas que invertir realmente.