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★ Mejor respuesta

Lo que realmente te ayuda es respirar bien antes de entrar al aula y durante la prueba misma, no es algo trivial: respira por la nariz durante cuatro segundos, retén el aire, y luego suéltalo lentamente. Con las simulaciones en cambio, en lugar de verlas como exámenes, úsalas para entender tu ritmo y dónde pierdes más tiempo, así cuando llegue el verdadero examen ya sabrás cómo moverte y tu cabeza estará menos en pánico. Si durante la prueba sientes que el pánico sube, detente dos minutos, lee la pregunta otra vez y recuerda que un poco de tensión es normal e incluso te mantiene lúcido, el verdadero problema sería la ausencia total de adrenalina.

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