La mayoría de los moisés están diseñados para bebés de hasta alrededor de 4-5 meses de edad o hasta que comiencen a darse la vuelta, lo que ocurra primero. A los 4 meses tu hijo prácticamente está en ese límite, así que no es raro que la gente te esté presionando para que lo pases a una cuna. Dicho esto, cada bebé se desarrolla de manera diferente - algunos se dan la vuelta más temprano, otros más tarde. El verdadero problema de seguridad es cuando pueden darse la vuelta solos de forma consistente, porque entonces podrían terminar boca abajo en el colchón suave del moisés.
La transición no tiene que ocurrir de la noche a la mañana. Si todavía no se está dando la vuelta y te sientes cómoda con la configuración del moisés, tienes un margen de maniobra. Pero la mayoría de las familias encuentran más fácil pasar a los niños a una cuna entre los 4-6 meses para evitar las prisas si el desarrollo ocurre más rápido de lo esperado. Una cuna estándar es más segura a largo plazo de todas formas, ya que está diseñada para bebés más grandes y niños pequeños.
Algo que debes verificar: asegúrate de que los límites de peso y tamaño de tu moisés no se hayan superado ya, y que el colchón sea firme (no suave o acolchado, lo que aumenta el riesgo de asfixia). Si vas a mantenerlo en el moisés un poco más, eso importa más que el número de edad. Cuando lo hagas cambiar, simplemente elige un momento que te parezca adecuado y dale unos cuantos días para que se adapte. La cuna estará bien cuando hagas el cambio.