La deducibilidad funciona igual con tarjeta que con efectivo, eso está claro, pero hay un punto que la gente a veces pasa por alto: las facturas no son solo un requisito administrativo, son tu salvoconducto si la administración te audita. Sin facturas, técnicamente esos gastos no existen fiscalmente, aunque hayas pagado de verdad.
Lo importante es que la factura esté a nombre de tu empresa, no a tu nombre personal. Si compras inventario y la factura sale a tu DNI, luego tendrás que justificar por qué un gasto personal aparece en las cuentas del negocio. Además, guarda todo bien organizado: los recibos, los extractos de la tarjeta, las facturas digitales. Cuando abras esa tarjeta de empresa, verifica con tu asesor fiscal o contador si necesitas algún registro especial. En algunos sitios hay requisitos adicionales para tarjetas empresariales, depende de dónde estés.