Intenta desactivar la estabilización óptica y reinicia el teléfono, a menudo resuelve los lag de grabación después de una actualización. Si persiste, ve a Ajustes > Almacenamiento del iPhone y borra algunas apps que no uses, porque la memoria llena puede afectar la fluidez del vídeo. También vale la pena revisar si tienes muchos procesos en segundo plano: cierra las apps abiertas e intenta grabar de nuevo. De todas formas no eres el único, varios usuarios han reportado caídas de rendimiento después de iOS 18.1, así que podría ser un bug que Apple arreglará en los próximos updates.