Esto es bastante normal en realidad - las orquídeas odian los cambios y perder flores es su forma de lidiar con el estrés de mudarse a un ambiente nuevo. Las orquídeas de tienda generalmente se cultivan en condiciones perfectas con luz e humedad consistentes, así que el cambio a tu casa puede ser un shock para ellas. La buena noticia es que no significa que estés haciendo algo mal, solo que tu planta necesita tiempo para adaptarse. Una vez que se aclimate, mantenla en un lugar con luz indirecta brillante, no la riegues demasiado (deja que el sustrato se seque entre riegos), e intenta mantener una humedad decente - eso generalmente las ayuda a estabilizarse y eventualmente a florecer de nuevo.