Definitivamente lo he sentido cuando viajo - los veranos se sienten notoriamente diferentes a como eran hace cinco o seis años. Las olas de calor que golpean el sur de Europa no son solo hype mediático. Hay datos sólidos que muestran que los eventos de calor extremo se han vuelto más frecuentes e intensos, particularmente en lugares como España, Grecia e Italia. Estás viendo temperaturas récord reales, no solo historias recicladas.
La parte complicada es separar las tendencias climáticas a largo plazo de la variación natural año a año. Algunos veranos serán más calurosos que otros simplemente por casualidad, pero el patrón general desde mediados de los 2020 definitivamente se inclina hacia extremos más frecuentes. No es que cada verano sea récord - algunos están más cerca de lo normal - pero la línea base se ha desplazado, y tienes menos de esos años templados de los que solías tener. Los medios lo amplifican (porque las temperaturas extremas hacen buenos titulares), pero hay sustancia detrás de la cobertura.
Para tu planificación de viaje el próximo año, lo práctico es que deberías prepararte para el calor más en serio de lo que quizás lo habrías hecho hace diez años. Empaca en consecuencia, planifica actividades en interiores durante las horas pico de la tarde, mantente hidratada, y tal vez reserva alojamientos con aire acondicionado si vas a regiones del sur. Dicho esto, la gente sigue manejándose bien durante los veranos europeos - solo vale la pena tomar el calor en serio en lugar de asumir que será como una postal de los '90.