Yo te lo digo desde la experiencia de haber estado en casas con ese problema durante un montón de tiempo. Esas ventanas de aluminio sin rotura de puente térmico son una pesadilla en invierno, créeme. La diferencia con las nuevas es de noche a día, tanto en factura como en vivibilidad. No estamos hablando solo de que no haya corrientes de aire o de que dejes de ver el vaho en los cristales (que también), sino de que tu sistema de calefacción no tiene que estar trabajando sin parar para compensar la pérdida de calor. He visto cambios donde la factura baja entre un 20-30% en invierno, a veces más si combinabas las ventanas con otras obras de aislamiento.
Lo que poca gente te dice es que el tema del confort va mucho más allá de los números. Cuando tienes ventanas decentes, la temperatura dentro es más homogénea, no hay esa sensación de frío radiante que te mata aunque la calefacción esté al máximo. En mi caso particular, noté que dormía mejor, que no tenía esa sensación constante de que hace frío. Y el ruido exterior también mejora un montón, que es algo que muchos no esperan pero es brutal.
Ahora bien, tienes que ser realista con la inversión. No es barata, pero si te vas a quedar otros 15-20 años en la casa, se amortiza. Si es un piso por el que vas a estar poco tiempo, quizá no tenga tanto sentido. Pero si es tu casa principal y pasas la mayoría de los inviernos aquí, te digo que merece muchísimo la pena. Las de rotura de puente térmico con vidrio doble o triple, dependiendo de tu zona, te van a cambiar completamente cómo vives en esa casa 🏠