El problema real aquí es que estás intentando adivinar si ella sigue interesada sin datos concretos. En lugar de interpretar el comportamiento, elige un momento específico - tipo un fin de semana - y propón hacer algo juntos donde el tema del teléfono ni siquiera surja de forma natural. No es una conversación pesada, es solo: "¿y si hiciéramos X sin distracciones?" Si ella acepta con entusiasmo, genial. Si se niega o lleva el teléfono de todas formas, ahí tienes información real sobre cómo ve ese tiempo contigo.
A diferencia de lo que otros dijeron, yo no empezaría hablando sobre su teléfono - eso se convierte en una acusación al instante. En cambio, empieza diciendo lo que necesitas: "me gusta pasar tiempo contigo, pero necesito sentir que realmente estás presente". Deja claro que no se trata de condenar el teléfono, porque sí, a veces el trabajo o la familia exigen atención. Pero hay momentos donde de verdad es posible evitarlo.
Si después de eso ella sigue ignorándote en esos momentos que acordaron, ahí sí sabes que no es solo un hábito - es falta de prioridad. Y esa es información importante para que decidas qué hacer. Puede ser que ella realmente tenga una relación difícil con el aparato, o puede ser que no estés entre las cosas a las que ella quiere prestar atención ahora. Pero al menos sabrás, en lugar de estar especulando.