Lo que os simplifica todo es registrar a los hijos a ambos como progenitores desde el nacimiento. En España funciona así: cuando nace el niño, vosotros dos firmáis el reconocimiento de paternidad/maternidad en el registro civil y ya está. El crío tiene los mismos derechos que si estuvierais casados - herencia, seguridad social, custodia compartida automática si os separáis, todo. No necesitáis estar casados para que sea legal.
Lo que sí conviene hacer antes es un documento de voluntades anticipadas o un testamento donde dejéis claro quién cuida de los hijos si algo os pasa a uno de vosotros. Es más importante aún siendo pareja de hecho porque si no hay papel, la ley puede meter a familiares en medio y es un lío. Una vez tengáis los hijos registrados a nombre de los dos, en la práctica estáis igual de protegidos que una pareja casada.
Muchas parejas lo hacen así porque simplemente no les apetece casarse, y funciona sin problemas. El truco que la mayoría no se planea es tener claros los temas de pensiones o seguros del trabajo - algunos convenios privilegian a cónyuges, así que merece la pena preguntar en vuestros curros si como pareja de hecho podéis nombrar beneficiarios o si hay opciones de cobertura adicional. Pero para tener hijos legales y derechos garantizados, nada de complicaciones.