El colirio pasa rápido justamente porque no resuelve el problema de raíz - es solo una tirita. El resecamiento que otros mencionaron es real, pero tu caso parece ir más allá por la intensidad.
Ocho horas diarias frente a la pantalla es bastante, y tu cuerpo entra en ese modo de concentración donde parpadeas menos, los músculos de los ojos se contraen y la lágrima no se distribuye bien. Más que eso, la radiación azul de las pantallas (sí, existe e irrita de verdad) causa inflamación. Si el colirio pasa y vuelve, significa que solo estás tratando el síntoma. Intenta hacer pausas de verdad - unos 5 minutos cada hora, mira a lo lejos, parpadea varias veces a propósito. Y reduce el brillo de la pantalla por la noche, que ayuda bastante.
Pero si en dos o tres semanas con estas pausas no mejora, ahí sí vale la pena ir al oftalmólogo. Puede ser resecamiento crónico que necesita tratamiento específico, o incluso algo relacionado con tu prescripción de gafas si las usas. No es nada grave, pero un profesional puede diagnosticar mucho mejor que un colirio de farmacia.