El problema no es la rutina en sí, sino que te sumerges en ella de forma pasiva. Un sueldo estable y la familia alimentada es de verdad la base, pero solo la base para algo más. Si durante cinco años llegas a casa y simplemente consumes (cocinas, ves series, duermes), entonces sí, la vida se pasa. Pero si en esos mismos cinco años aprendiste un idioma, empezaste a hacer algo, aprendiste a crear algo con las manos o con la cabeza - eso es completamente distinto. El sentido no surge de la monotonía, sino de lo que tú añades a esa monotonía.
Hay un detalle que vale la pena saber: la gente a menudo espera que el sentido aparezca solo, como si bastara con meditar bien sobre la rutina o replantear tu relación con ella. Eso es una ilusión. Puedes replantear tu relación todo lo que quieras, pero si después del trabajo nada cambia realmente en tu vida, esa sensación de estancamiento no desaparece. Es completamente real.
Intenta responder con sinceridad: ¿hay ahora mismo algún área en la que estés avanzando? No "planeo empezar", sino algo que estés desarrollando en este momento. Si la respuesta es no - no se trata de buscar sentido en la rutina, se trata de añadir algo que haga que la rutina deje de ser vacía. Aunque sea poco: reentrenarte en tu trabajo, iniciar un proyecto, aprender a cocinar mejor, tomarte la actividad física en serio. La estabilidad te mantiene de pie, pero por sí sola no te sube.