Lo complicado es separar qué *pueden* hacer de qué *realmente* hacen en la vida real. La investigación de neuroimagen es legítima - los perros procesan las expresiones faciales de manera diferente a lo que cabría esperar, y están captando señales visuales reales, no solo sonido o postura corporal. Pero aquí está la cuestión: el hecho de que puedan distinguir entre una cara enojada y una triste no necesariamente significa que entiendan la *emoción* como nosotros la entendemos, o que les importe la distinción por las razones que creemos. Podrían estar simplemente reaccionando a los rasgos faciales en sí (como la manera en que una mirada muy abierta desencadena una respuesta diferente que una boca tensa), no porque realmente comprendan "ah, mi humano está triste". Tu perro absolutamente se da cuenta de que algo anda mal cuando estás molesta, pero eso probablemente es una combinación de señales faciales, tono de voz y tu energía en general - no solo ellos leyendo tu cara como si estuvieran estudiando tus sentimientos.