La ruta de los adaptadores funciona, pero hay algo que los otros no mencionaron: fíjate si tu teléfono vino con un cable USB-C en la caja. La mayoría viene así hoy en día, y si es tu caso, puedes usar ese cable con cualquier viejo adaptador de corriente que tenga puerto USB, incluso esos adaptadores de pared antiguos y voluminosos de hace cinco años con dos puertos USB. Así que probablemente tengas más opciones de las que crees antes de comprar algo nuevo.
Si decides ir por la ruta de los adaptadores, consigue uno de USB-C a micro-USB porque esos son genuinamente baratos y confiables. Solo ten en cuenta que añaden grosor a tu cable, así que son mejores para carga estacionaria en casa u oficina en lugar de meterlos en una mochila. También existen adaptadores Lightning, pero tienden a ser más caros y menos comunes.
Un truco práctico del que nadie habla: si tienes un cargador antiguo con buena calidad de construcción que realmente te gustaba, considera comprar solo el cable USB-C por separado y deshazte del adaptador de corriente completamente. Puedes usar ese adaptador con el cable del nuevo teléfono, y de repente tu cargador antiguo no está muerto, simplemente se reutilizó. Ahorras dinero y evitas que las cosas se queden tiradas en un cajón.