Tu amplificador de 500W va a consumir mucha más corriente de la que cualquier cargador de teléfono puede suministrar, y ahí es donde todo se desmorona. Incluso si un cargador USB-C alardea de tener mucha potencia, está diseñado para enviar energía lentamente a una batería con el tiempo. Un amplificador consume corriente *constantemente* y en picos, especialmente cuando golpea el bajo. El cargador se sobrecalentaría casi al instante, posiblemente se incendiaría, y tu amplificador no recibiría suficiente potencia para amplificar nada más allá de un susurro.
El problema real que casi nadie menciona es la caída de voltaje. Los cargadores de teléfono reducen el voltaje a 5V o quizá 20V, mientras que un amplificador de auto necesita el voltaje completo de la batería, típicamente alrededor de 12V en la mayoría de los casos, a veces más. Aunque de alguna manera lograras improvisar el voltaje, la protección interna del cargador lo apagaría en el segundo en que detectara esa carga. Destruirías el cargador y quedarías sin él.
Alimentar directamente desde la batería no es tan aterrador como suena. No necesariamente tienes que perforar el cortafuegos: puedes pasar el cable por los ojales existentes donde ya pasan otros cables, a lo largo del borde del cortafuegos, o bajo el trim de goma. Toma tiempo pero es la única manera de hacer esto de forma segura.