No aceptes esa excusa de las 48 horas sin verificarla primero, porque en España tienes mucho más tiempo del que te dijeron. El plazo legal para devolver un producto defectuoso es de dos años desde la compra, punto. Eso viene de la Directiva europea y está en la Ley de Garantía de Bienes de Consumo. El vendedor no puede inventarse plazos más cortos, así que ese argumento de "pasó el plazo" simplemente no funciona legalmente si el producto llegó dañado.
Lo que deberías hacer ahora es dejar constancia por escrito. Envía un email o un mensaje a la tienda (nada de hablar solo en persona) donde detalles el defecto, cuándo compraste, cuándo lo descubriste y que solicitaste la devolución. Guarda todo: tickets, fotos del producto dañado, pantallazos de la conversación. Si la tienda sigue negándose, puedes presentar una reclamación ante la oficina de consumo de tu comunidad autónoma, y francamente eso suele resolver las cosas rápido porque los comercios odian esos trámites.
Un truco que no todos conocen: si tienes el ticket de compra digital o el registro de tu cuenta en la tienda, eso es más fuerte que nada. Las tiendas muchas veces ceden cuando ven que tienes todo documentado y que sabes tus derechos. Y una cosa más: si fue por tarjeta de crédito o débito, también puedes pedir al banco que investigue la reclamación si la tienda se niega. Eso es casi definitivo para tu favor.