El pasaporte es obligatorio, claro, pero lo que la mayoría olvida es revisar la fecha de caducidad - algunos países exigen que sea válido mínimo seis meses después de tu regreso, así que compruébalo ya. Las confirmaciones de vuelo en el móvil van de sobra, aunque algunos aeropuertos antiguos todavía piden papel (mejor llevar capturas de pantalla por si acaso), pero lo crítico es el visado: algunos territorios te lo piden a la entrada y no te dejan ni pasar, otros lo gestionas online antes de llegar, y otros directamente no lo necesitan - todo depende de tu nacionalidad y destino, así que mete cinco minutos en la web de inmigración del país al que vas.