¿Tu ginecólogo te ha dado el visto bueno para seguir moviéndote? Pues mira, caminar es oro puro en el embarazo, súper seguro y te mantiene en forma sin estrés. La natación y el yoga prenatal son brutales porque no cargan las articulaciones y encima te preparan para el parto. Con las pesas puedes seguir pero baja intensidad, nada de levantar mucho peso ni ejercicios acostada boca arriba después del primer trimestre, y olvídate de correr a ritmo fuerte porque el impacto y los cambios de equilibrio no son lo ideal ahora! Lo que importa es que escuches a tu cuerpo, no hagas movimientos que te dejen sin aire, y si en algún momento sientes mareos o dolor, paras todo y consultas con tu médico!