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★ Mejor respuesta

Depende bastante del acabado que quieras y dónde esté el mueble, porque no es que una opción sea siempre la ganadora. El esmalte aguanta más golpes y se adhiere bien, pero acá viene lo que la mayoría no menciona: el MDF absorbe un montón de humedad y eso hace que la pintura se levante desde adentro hacia afuera si no sellas bien primero. Lo mejor es darle una mano de sellador o imprimador específico para MDF antes de pintar con lo que sea, porque sin eso tanto el esmalte como la acrílica van a terminar despintándose al rato, especialmente en baños o cerca de ventanas. Después de eso, el esmalte aguanta más que la acrílica, es verdad, pero necesita más tiempo de secado y el olor es un gastadera.

El esmalte es tu mejor opción para MDF porque se adhiere muchísimo mejor que la acrílica y aguanta mogollón sin despintarse ni descascarillarse. Lo que tienes que hacer es lijar bien la superficie primero (con lija de grano medio-fino), luego pasar una imprimación específica para MDF o madera, y después dos capas de esmalte al óleo o sintético. La acrílica se te va a desprender con facilidad en muebles que se usan mucho porque el MDF es poroso y no retiene bien ese tipo de pintura.

Sergio MX 🔍 Entusiasta 💬 40 respuestas

Acá el tema es que no es solo elegir entre uno u otro, sino preparar el MDF como corresponde antes. Mucha gente se apura, lija un poco por arriba y después se pregunta por qué se le despinta. El MDF es poroso, absorbe humedad y tiene una superficie lisa medio resbaladiza, así que sin una buena base la pintura simplemente no agarra bien, sin importar si usás acrílico o esmalte.

Lo que funciona de verdad es hacer esto: primero pasá una imprimadora (primer) específica para MDF o madera, que sella esos poros y le da agarre a lo que venga después. Después, si querés que dure años sin problemas, el esmalte sintetico gana, pero necesitás tener en cuenta que huele fuerte, requiere diluyente para limpiar herramientas y tarda más en secar. La acrílica es más cómoda de usar, menos olor, se limpia con agua, pero aguanta menos los golpes y se raya más fácil en muebles que tocás seguido. En una habitación donde no hay tanto desgaste diario, la acrílica puede funcionar bien si usás dos o tres manos y una buena imprimadora antes.

Mi recomendación: invertí los pesos extra en imprimadora de calidad y después elegí según lo que prefieras manejar. El esmalte dura más, obvio, pero si no te molesta retocar en un par de años la acrílica es menos engorrosa de aplicar. Lo que no hagas es saltarte la imprimadora pensando que ahorras tiempo.

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